¿Cómo revisar tu bicicleta?

Saber llevar a cabo revisiones básicas de tu vehículo es vital para ti y para el resto de usuarios. Te damos una guía para realizar revisiones de bicicleta de forma sencilla:

PasosComprobarCómo realizar el chequeo
1Inspecciona superficialRevisa las ruedas, la sillín, el manillar, la cadena, pedales… de forma superficial para encontrar problemas obvios y que salten a la vista.
2Revisa la presión de los neumáticosCircular con ruedas poco infladas puede causar daños mayores y puede que irreversibles. Puedes inflar los neumáticos hasta conseguir la presión correcta o llevarlas a un especialista.
3Revisa el estado de las cadenasLas cadenas que no tienen el aceite suficiente pueden generar un movimiento más rápido del deseado en la bicicleta, así que hay que evitar este aceleramiento involuntario que reduce tu control sobre ella.
4Revisa los frenosLos frenos rotos o bloqueados son una gran causa de accidente. En caso de que no estén en el estado correcto, lo ideal es llevar el vehículo a un taller para que sean repuestos de forma inmediata y conducir de nuevo con seguridad.
5Revisa todas las luces y reflectoresRevisa si la luz delantera y la trasera funcionan y asegúrate de que la bicicleta tiene los reflectores adecuados.
6Busca partes sueltasMientras lleves a cabo la prueba posterior a la revisión de tu vehículo, presta atención a movimientos o partes sospechosas. La fuerza de tu peso sobre la bicicleta y los primeros pedaleos suelen revelar si algún algún problema o algo ha quedado suelto.
7Presta atención a sonidos inusualesMientras llevas a cabo la prueba, mantente atento por si escuchas algún sonido inusual que revele un error: chirridos, golpeteos, agudos, etc.

Inspecciona la bicicleta de forma superficial

Ruedas

Revisa las ruedas, asegúrate de que no están torcidas o dobladas y funcionan bien, sin hacer ruidos extraños y que no hay daños visibles en las llantas, los radios o los neumáticos. Además, asegúrate de que todos los tornillos y las diferentes piezas están bien colocadas en su sitio y no falta ninguna.

Sillín

Asegúrate de que el sillín está colocado a la altura correcta y lo suficientemente apretado para que no resulte incómodo o una distracción.

Pedales

Los pedales deben poder rodar libremente y sin problemas, no tiene que provocar ningún movimiento en la manivela mientras los giras.

Cadenas

Busca dientes torcidos o anillos dañados, ya que pueden causar problemas durante de engranaje.

Frenos

Revisa las palancas de freno y los cables, que no estén rotos o desgastados.

Revisa la presión de los neumáticos

Inflado

Conducir con neumáticos desinflados puede causar un daño mayor a las ruedas.

Presión del neumático

Comprueba que la presión de los neumáticos es la adecuada; lo sabrás mirando el lateral de la pared del neumático y buscando un número. Ínflalas hasta que alcancen la presión adecuada.

Pinchazos

Asegúrate de que no hay objetos alojados en las paredes de los neumáticos que puedan dañarlo de alguna forma.

Daños varios

Busca grietas, rajas, burbujas o algún tipo de daño en los neumáticos.

Huella

Revisa la huella del neumático para ver si está desgastada y cámbialo si es necesario.

Revisa el estado de las cadenas

Cadena sin aceite

Las cadenas que no tienen el aceite suficiente pueden generar un movimiento más brusco del deseado en la bicicleta, así que hay que evitar este aceleramiento involuntario que reduce tu control sobre ella.

Lubricante

Revisa que la cadena no está oxidada, que se mantiene lubricada y funciona correctamente. Se puede comprobar superficialmente y fácilmente.

Revisa los frenos

Pastillas de freno desgastadas

Las pastillas de freno desgastadas o bloqueadas pueden causar accidentes, y en invierno se desgastan con más facilidad, así que hay que revisarlas de forma periódica.

Nuevas pastillas de freno

Las pastillas de freno suelen tener dientes, texturas o un patrón que mostrará claramente cuándo se hayan desgastado y sabrás si necesitan ser reemplazadas.

Revisa todas las luces y reflectores

Legislación

Los ciclistas deben tener una luz blanca frontal y una roja trasera siempre encendidas de noche y mantener sus reflectores traseros.

¿Cómo?

Se recomiendan tanto las luces estáticas como las parpadeantes delanteras y traseras como se puede ver en la foto de abajo. Te recordamos que es un requerimiento legal tener luces en la bicicleta activadas al conducir por la noche.

Visibilidad óptima

Para una óptima visibilidad de los otros usuarios de la carretera, las luces también pueden estar enganchadas al casco o mochila. Cada pedal tiene que contar con reflectores, uno en el lateral y otro en la parte trasera.

Luces parpadeantes

También puedes llevar luz en el pedal si parpadea entre 60 y 240 veces por minuto.

Busca partes sueltas

Empuja

Presta atención a cosas inusuales conforme montes y hagas el test de prueba tras la revisión de la bicicleta.

Los primeros pedaleos

La fuerza de tu peso sobre la bicicleta en los primeros pedaleos suele revelar si hay algún problema.

Circular de forma fluida

La bicicleta debe funcionar de forma fluida, así que comprueba si la bicicleta tiene algún movimiento de golpeteo o vibración extraño en partes como las manivelas, el asiento, las cadenas o los pedales.

Presta atención a los sonidos inusuales

Sonidos, chirridos y más: Mientras llevas a cabo la prueba, mantente atento por si escuchas algún sonido inusual que revele un error.